sábado, 25 de abril de 2009

26.01.09

tres veces escucho el timbre
tres veces no atiendo
prefiero la soledad agobiante
a una compañía asfixiante
sonrío cómplice de mi mismo
me descubro disfrutando la malicia
profano la heladera
leo
esclavo de la seducción

6 comentarios:

HUMO dijo...

Identificadísima...antes de mi despertar, ahora todo eso quedó atras por suerte , pero se de lo que hablas , lo he padecido.

besos

=) HUMO

Priscila dijo...

El cuarto timbre ha sonado, que hacen a un total de cinco.
Celo los ojos que te recorren y yo les pido apenas un poco de su atención, de refilón...
¡Ey!
¡Ignoralo a él!
Que mi timbre no anda.
Y la circuladridad de tu egoísmo, que se vuelve regalo.
Y eso que los ojos que te recorren, no saben ver. Y me llaman a mi -un golpecito y do toc tocs-.

-soy lo que siento- dijo...

Me encantó.
tal cual.
...tambien profano la heladera.

besos!

cosasimpropias dijo...

nunca contesto el timbre tampoco

Fabiana dijo...

Exelente!!
Un retrato que me queda como anillo al dedo.
Cuantas veces disfruté mas de la soledad que de la compañía..

Un besote enorrme! :)


y sí, también profano la heladera.. :P

mar dijo...

"La soledad es insoportable, a solas conmigo mismo, a solas con mis pensamientos.
Sentirse solo y estar solo no es lo mismo, pero en mi caso, sí, me siento solo aún cuando no estoy solo, pero lo siento mucho más cuando esa soledad es también física."
dicen por ahí.