sábado, 3 de enero de 2009

15.12.08

una marca indeleble
de nostalgia dejaste
que no es fácil borrarla
que es difícil perder
el olvido es demonio
que no llega a tocarme
el perdón no es un acto
que yo pueda ceder
me marcaste la vida
con tus sabias palabras
tu profunda mirada
tu magnética piel
y al final tu partida
la tatuaste en mi alma
con tribales de fuego
que me cuesta entender

9 comentarios:

oyana dijo...

Supongo que todos tenemos alguien que ha dejado una huella indeleble en nuestar vida, aunque después hayamos amado y sigamos amando.
Al leer tu bello poema, mi memoria ha ido hasta el lugar del recuerdo.
Te sigo siempre, aunque creo que ésta es la primera vez (o la segunda) que te hago un comentario.
Un abrazo

Rachel dijo...

mola recordar...cuando no duele todavía más...acaso el sentimiento de la melancolía no es bonito?
yo creo que sí...
espero verte denuevo por mi blog,
saludos!!!

Svor dijo...

y asi nos lo dices
con ta suave elocuencia
la mujer de tu vida
no te supo querer

Ana Gabriela dijo...

¿ es que acaso hay explicacion para un adios ? no la hay , podemos invertarnos alguna , la que menos dolor nos de .
bello poema y gracias por tu visita en mi blog, nos vemos pronto
Un beso desde Girasoles
AG

India dijo...

todos dejan huellas...unos mas profundas que otros...

m parece q no hay olvido...solo es el tiempo el que pasa

Ju is Sam dijo...

El olvido y el recuerdo son dos antónimos que al final terminan yendo por el mismo cauce...
Muy bello lo que escribiste =)

Libre expresion.. dijo...

tenes suerte de haber encontrado una persona q te alla marcado la piel
aunque no lo puedas entender
si tienes melancolia es por q alguna vez fuistes feliz y la felicidad deja marcas.

besote
que germinen mas poemas

stefa

Lucila dijo...

Coincido con los demás. Todos tenemos a alguien que nos ha marcado.
Pero lo mejor es saber hacer literatura de eso.
Salud por los buenos textos!

Laperraseescapó dijo...

Saberse marcado es mejor porque es señal de haber vivido intensamente. Y prefiero eso a que todo me resbale.